sábado, 6 de octubre de 2012

ANGEL



ANGEL






Escucho bajo mis pies el crujir del hielo que la nieve dejó a su paso, la gente caminando con sus abrigos, bufandas, guantes... yo no llevo nada de eso, no lo necesito porque ya no siento nada. Ya no siento el frío en mi cuerpo, tampoco siento el calor, no puedo sentir ninguna de las sensaciones que nos hacen humanos, no quiero hacerlo, prefiero seguir caminando en este duro día de invierno y enfermar, antes que dejar salir mis emociones... Eso es lo que trato de hacerme creer mientras regreso de la playa, esa playa donde tantas veces paseamos tomados de la mano, esa playa a la que fui intentando despedirme de ella... pero no puedo, no tengo el valor suficiente de despedirme de la chica a la que más he amado nunca. La chica a la que le dedicaba cada una de mis canciones de amor, cada una de ellas era una declaración de mi amor hacia ella, pero ella ya nunca más podrá escucharlas, nunca más me verá interpretarlas pensando en ella, nunca más... nunca más podré verla porque la garras del destino me la arrebataron para siempre... ahora su cuerpo yace sin vida en el cementerio, metida en una pequeña urna... de ella ya tan solo quedan unas cenizas.

La nieve comienza a caer una vez más en este día helado, noto mi cuerpo temblar, pero no soy capaz de sentir el frío, las lágrimas se deslizan por mis mejillas dejando una huella a su paso, no quiero llorar, pero las lágrimas salen solas ignorando mis deseos.

Al fin llego al piso que comparto con los chicos del grupo desde hace tiempo, sin decir palabra llego hasta mi cuarto y me tumbo en la cama mirando al techo. Al posar mis manos en mis mejillas heladas por el frío de la calle las noto húmedas por las lágrimas que aún no dejan de salir. Cierro mis ojos tratando desesperadamente de que las lágrimas dejen de fluir así y entonces siento una mano calida sobre la mía.

- Por Dios Yoochun estas helado! Ahora mismo te traeré una sopa caliente

Esa era la voz de Jaejoong, estoy seguro, lamento darles tantas preocupaciones a todos, tal vez sería mejor que no supieran nada... o tal vez así se preocuparían más... no lo sé. Noto una presencia sentada a mi lado en la cama y al abrir mis ojos veo a Yunho mirándome preocupado, el responsable líder del grupo, por su expresión puedo adivinar que ahora me dará una pequeña charla, seguro que todos estaban muy preocupados al ver que desaparecí durante todo el día con este tiempo y sin avisar a ninguno.

- ¿Dónde demonios te habías metido? Hace un tiempo horrible y te has ido sin llevarte ni un abrigo. Nos tenías realmente preocupados. Changming, Jaejoong y Junsu salieron varias veces a recorrer toda la zona a ver si aparecías, yo traté de llamarte varias veces hasta que me di cuenta de que no te llevaste tu teléfono. Ahora estás helado... de verdad teníamos miedo de que te hubiera pasado algo.
- Sólo fui a la playa...
- A esa playa?
- Sí...
- Debimos imaginarlo
- Lo siento.... yo...
- No pretendías preocuparnos ¿verdad? – dijo Jaejoong que regresaba al cuarto con un cuenco con sopa caliente

Asentí sin decir nada, mi cabeza mirando las sabanas que apretaba con mis manos tratando de contener una vez más mis lágrimas cuando note una mano revolver mi cabello con cariño

- Si necesitas llorar hazlo, no quieras hacerte el fuerte frente a nosotros, somos una familia ¿no? – dijo Yunho con tono tranquilo
- Venga tomate la sopa mientras esté caliente, necesitas hacer que tu cuerpo entre en calor o enfermarás – dijo Jaejoong
- Chicos...
- Venga venga hazle caso al gran cocinero Jaejoong que preparó una rica sopa para que no te enfermes ¿o es que quieres preocuparnos aún más agarrando un resfriado?

Me incorporé secando el rastro húmedo dejado por las lágrimas sobre mi frío rostro y tomé el cuenco de sopa comenzando a beberlo lentamente

- Chunnie tienes que comer, estos días a penas lo has hecho y estas adelgazando mucho  a este paso vas a enfermar... – dijo Jaejoong con cara preocupación
- Lo intentare... pero... ¿podríais dejarme solo un rato?
- Claro, tomate tu tiempo – dijo Yunho levantándose de la cama
- Si quieres descansa, por el cuenco no te preocupes, ya lo vendré a recoger más tarde yo mismo ^^ - dijo Jaejoong dulcemente

Vi a ambos salir de mi cuarto dejándome solo una vez más, por mucho que Yunho me dijera que no me hiciera el valiente no quería llorar delante de ellos, no quería que me vieran llorar de nuevo, por eso quería estar solo. Tras terminar aquella sopa me sentí un poco mejor y me recosté en la cama, sumido en mis pensamientos.
Aún recuerdo cada minuto que pasé a su lado, cada palabra que sus labios pronunciaban, cada curva de su cuerpo, cada gesto de sus manos, cada expresión de su rostro.... incluso esa pequeña manía que tenía de morderse el labio inferior cuando se ponía nerviosa, todo permanece grabado en mi, también puedo recordar perfectamente el olor de su perfume, el de sus cabellos tras lavarse la cabeza, cada detalle de su ser permanece en mi como si los días no pasaran de largo, como si su cuerpo aún siguiera conservando la calidez... pero ya no hay nada de aquello, no queda nada de eso, tan solo sus cenizas y algún resto de sus huesos repartidos entre el inmenso océano y una pequeña y fría tumba. Su cuerpo perdió su calidez, sus ojos su brillo, su sonrisa tan solo existe en los recuerdos, sus mejillas sonrosadas pasaron a ser blancas como las nubes que juntos observábamos buscándoles formas divertidas o lindas, sus finos dedos ya jamás volverán a tocar las teclas de mi piano mientras su risa divertida resonaba en mis oídos. Su voz se apago para siempre, no queda de ella más que alguna vieja grabación de video, cuando aún era joven, hermosa y... sobretodo sana, videos de cuando su sonrisa era pura e inocente, la sonrisa de alguien que no conocía el sufrimiento que el destino le deparaba, alguien que ignoraba lo cruel que podía ser la vida, alguien que no podía ni imaginarse pasarse las horas llorando... Mi hermoso ángel nunca imaginó todo lo que tendría que soportar antes de regresar a los cielos, el lugar al que un ser tan puro como ella siempre debió pertenecer y del que nunca debería haber descendido... aún así no puedo evitar sentirme feliz por haberla conocido, para mi conocer a un ángel en la tierra, enamorarme y ser correspondido por aquel maravilloso ser ha sido el mayor milagro de mi vida. Ojalá acabando con mi vida pudiera ir junto a ella.... ojalá cada sueño que tengo estos días cuando al fin logro dormir se hiciera realidad... ojalá ella estuviera aún a mi lado, respirando, feliz y tranquila, sin preocupaciones, comportándose como una niña a la que yo no dudaba ni un instante en consentir.

Desde que ella desapareció me siento vacío, nada es lo mismo, nada me parece hermoso, nada me importa de verdad... nada...

Abro mis ojos, la oscuridad lo envuelve todo, tan solo la débil luz de la luna ilumina las calles y edificios completamente nevados, ya no se ve a nadie por la calle, ni siquiera aquellas personas que caminaban bajo la nieve tapándose con sus paraguas. Es todo tan solitario, tan silencioso, tan vacío... creo que ahora las calles son un reflejo de lo que hay en mi interior, un lugar helado y vacío, un lugar sin nadie, un lugar al que nadie querría ir... deseo con todas mis fuerzas matar mi corazón cada vez que pienso en la realidad, en que no la veré más, en que eso ya es totalmente imposible. Miro su foto en mi mesilla de noche, se ve hermosa, como una flor... tal vez por eso también resultó tan delicada como ellas y se marchito tan joven... Deseo que estas lágrimas que caen por mis mejillas se lleven este dolor que me oprime el pecho, este dolor que me ahoga, este dolor que me atraviesa el corazón y me desgarra el alma... ojalá eso sucediera, pero por más que lloro, por más que trato de olvidar a este corazón destrozado, por más que trato de dejarlo atrás me resulta imposible, no soy capaz de deshacerme de ello. No soy capaz de seguir adelante sin ella, no sé como seguir viviendo sin ella, aprendí a vivir en un mundo en el que ella era mi luz y ahora no sé como continuar dentro de esta oscuridad, no logro ver ni una pequeña luz que me ilumine para no sentirme perdido.

Se escuchan unas risas en el pasillo y una luz penetra por la puerta entreabierta de mi cuarto

- Ves te dije que estaría despierto – dijo Junsu sonriéndome desde la puerta
- Vale vale, tu ganas la apuesta, pero ahora lo importante ^^ - dijo Max entrando al cuarto

Los dos chicos se me lanzaron y me abrazaron con fuerza

- Chunnie no nos des esos sustos – dijo Changming sin soltar a Yoochun lo más mínimo
- Chunnie tienes que volver a sonreír y a hacer el tonto conmigo, yo me encargaré de lo primero pero tienes que poner de tu parte – dijo Junsu poniéndose extrañamente serio – los demás son demasiado aburridos
- Y yo qué? – protesto Changming
- Tu solo me entretienes un poco, es más divertido Chunnie que tu Minnie

Pude ver un puchero en el rostro de Changming entre la penumbra que nos rodeaba, eran como niños y se preocupaban por mi claramente aunque lo hacían a su manera, tal vez un poco o bastante desastrosa, viendo como se ponen a discutir ahora frente a mi, pero al mismo tiempo tratan de animarme con esa tontería infantil.

Siento que estos días los he estado preocupando demasiado, hasta ahora no había sido consciente realmente de hasta que punto los hacía sentir así, lo siento chicos, me gustaría decíroslo, pero las palabras no salen de mi boca, a penas he pronunciado palabra desde que ella murió, pero ojalá pudiera deciros que siento mucho haberos preocupado así, dejando simplemente que el tiempo pasara sin intentar seguir adelante ni por un momento, viendo simplemente como el dolor me devoraba mientras los minutos se hacían horas y las horas días. De vedad agradezco todo lo que intentáis hacer por mi aunque tal vez hasta ahora no me había dado cuenta realmente de nada. Siento como si comenzara a despertar de una horrible pesadilla a un mundo que se parece demasiado, pero aquí no estoy solo, no solo somos mi dolor y yo, tengo a los chicos que se esfuerzan por sacarme aunque solo sea una leve sonrisa, ojalá fuera capaz de corresponder a sus sentimientos y hacerlo, pero no me siento capaz, no al menos aún... ¿algún día podré hacerlo? Espero que sí, cuando este dolor disminuya podré hacerlo y entonces podré decirles de corazón cuanto lamento preocuparlos así ahora y cuanto agradezco su apoyo y su esfuerzo

Los días han continuado pasando, la nieve comienza a derretirse ahora cuando miro el cielo nocturno y veo las estrellas tengo la impresión de verla a ella ¿estas ahí?¿sigues cuidando de mi desde allá arriba? Creo que es así, estoy seguro de que estés donde estés ahora, seguirás velando por mí como siempre y sonreirás feliz sin tener que sufrir nunca más por esa maldita enfermedad que te arrebato de nuestras vidas para siempre. Nunca te voy a olvidar mi precioso ángel, vivirás por siempre sonriendo en mi corazón.

¿Cuánto tiempo llevo encerrado en mi mismo?¿Cuanto tiempo hace que no sonrío?¿Días?¿Semanas?¿Meses? Mientras Junsu y Changmin siguen discutiendo como niños me incorporo de la cama y miro la fecha en mi teléfono, hace 8 meses que mi precioso ángel dejó este mundo, pero sigue doliendo como el primer día, aunque… tal vez sea hora de enfrentarme a la realidad y seguir adelante, lo pensaré bien esta noche.

- chicos, os importaría… quiero dormir

Los dos se marchan tras hacer una pequeña reverencia como disculpa, ahora que vuelvo a estar solo en la oscuridad pensaré con calma sobre mi futuro… tal vez debería seguir adelante simplemente por los chicos, ya los he preocupado demasiado y ellos solo tratan de hacer lo mejor para mi ¿Si mejoro mi animo será una forma de agradecer sus esfuerzos?

Veo a mi ángel, está frente a mi, pero su expresión es diferente…está llorando… ¿es por mi?... mi ángel, no te preocupes, estaré mejor… ¿eso es lo que quieres? Si vuelvo a sonreír lo harás tu también? Dime que sí por favor… ¿Por qué te alejas mirándome así? Por favor ¡no me dejes!

Noto algo húmedo en mi frente, es ¿un paño? Yo… ¿estaba soñando? Toco el paño con mi mano, definitivamente alguien lo puso ahí ¿es que tengo fiebre?

-         Parece que ya reacciona, al fin está remitiendo la fiebre

Esa es la voz de Jaejoong, estoy seguro, abro mis ojos y ahí están todos los chicos del grupo

-         ¿qué ha pasado?
-         Chunnie estabas delirando por la fiebre – dijo el maknae
-         Tenías una pesadilla y gritabas su nombre… - añadió el lider
-         Yo… lo siento chicos… solo os he dado preocupaciones estos meses… soy un inútil…. No soporto más este dolor…necesito ayuda…

A pesar de que siempre me he negado a llorar delante de ellos, ahora lloro, todos me han abrazado, mis lágrimas fluyen como pequeños y calidos riachuelos por mi rostro ¿Por qué hasta ahora nunca me parecieron calidas mis lágrimas? Me lo parece a mi o los chicos también… ¿lloran? Los chicos lloran conmigo ¿Por qué no lo noté antes?

-         Gracias… por todo chicos… yo… no estoy solo… ya… no me siento solo

Puedo ver sus sonrisas y miradas de apoyo, sé que en ellos puedo apoyarme, mi precioso ángel, te prometo que volveré a sonreír y componer para ti como lo hacía antes, para que un día puedas regresar a mis sueños y sonreír como lo hacías antes y estoy seguro de que gracias al apoyo y el cariño de los chicos, mi familia, podré conseguirlo. Adiós mi pequeño ángel o mejor dicho hasta luego, sé que siempre te voy a amar y nunca me olvidaré de ti, nos veremos en el otro mundo… algún día, dentro de muchos, muchos años




Nota de la autora: Gracias a esas amigas y amigos que estuvieron ahí cuando yo no podía ni quería sentir nada, este fic va por vosotros

No hay comentarios:

Publicar un comentario