LA ULTIMA CANCION CAPITULO 31
Ayumi entre lágrimas
gritaba el nombre de Tomoya que permanecía en el suelo inconsciente
junto a ella, alguien que los vio, llamo a una ambulancia que los llevó
hasta el hospital. Ya en el hospital a Tomoya lo atendieron y Ayumi
esperaba fuera a que le dijeran algo, cuando apareció la mamá de Tomoya
- Ayumi hija, ¿qué ha pasado?
-No
lo sé...sniff....estábamos paseando y...sniff...de
pronto....sniff...dijo que le costaba....sniff...respirar...sniff...y
después....sniff...se desmayo y no despertaba...buaaaaah TT_TT
Ayumi se lanzó a los brazos de la mamá de Tomoya llorando
-Tranquila
Ayumi, yo sabía que esto iba a pasar, quizás aún sea pronto, pero este
día iba a llegar, aunque para mi siempre iba a ser demasiado pronto.
Ahora lo único que podemos hacer es rezar, estoy segura de que todo
saldrá bien, mi hijo es muy fuerte, saldrá adelante
El doctor salió y se dirigió hacia la mamá de Tomoya
-Señora, ¿es usted la madre de Tomoya Nagase?
- Sí, soy yo, ¿cómo esta mi hijo? dígame doctor
-Esta estable, pero creo que debería convencerlo de que pase unos días en observación
-¿Podemos pasar a verlo?
- De momento sólo la familia
-
Por favor doctor a ella también déjenla pasar, es como si fuera de la
familia, además ella es la que mejor puede hacer entrar en razón al
terco de mi hijo, a ella al menos la escucha, no como a su madre
-Esta bien, con ella haremos una excepción, todo sea por el bien del paciente
-Muchísimas gracias doctor, se lo agradezco mucho
-Han
de tener en cuenta que al paciente no le conviene excitarse en exceso o
podría sufrir otro colapso respiratorio y esta vez ser más grabe su
situación
-Somos conscientes de la situación, no se preocupe, aceptamos toda la responsabilidad, De veras, muchas gracias por todo doctor.
-En un rato una enfermera vendrá a retirar la mascará de oxigeno, así que no se preocupen por eso
Las
dos entraron a la habitación en la que se encontraba Tomoya, lo tenían
con suero y una mascarilla de oxigeno, pero sus ojos les decían que
estaba bien
-Tomoya, deberías haberme dicho antes que estabas cansado casi me matas del susto TT_TT
-No pude, fue de repente – dijo Tomoya retirando la mascarilla de su rostro para hablar
-Hijo, mientras no te retiren el oxigeno mejor ni hables
Tomoya la obedeció y hablo con ellas contestando si o no con la cabeza hasta que le fueron a retirar el oxigeno
-Bueno ahora que podemos hablar – dijo la mamá de Tomoya - ¿qué es eso de que no quieres quedarte ingresado?
-Pues eso, que me voy a casa ¿no quiero quedarme en el maldito hospital!
-Tranquilo hijo no te alteres o tendrán que venir a ponerte de nuevo el oxigeno
-Mamá, me quiero ir a casa
-Tomoya, si los médicos creen que lo mejor es que te quedes aquí, hazles caso por favor
-Pero Ayu yo...
-Haznos caso por favor, no preocupes más a tu madre, ni a mi ¿o crees que podré regresar a Tokyo si no sé si estarás bien?
-Tienes razón, lo siento, os haré caso
-fin del flashback-
“Esa
noche la pasé en el hospital junto a Tomoya, pero no sería la última.
Al día siguiente regresé a Tokyo pensando en que la semana siguiente
volvería a ver a Tomoya fuera del hospital, que todo iría bien, que
aquello no era más que un susto que enseguida pasaría y lo mandarían a
casa. Así fue, dos días después lo mandaron a casa. Durante esa semana
recibí otras tres cartas de discográficas rechazándome, pero aún había
esperanza de que alguna me aceptara, aún quedaban cinco respuestas en el
aire, todo era posible. El fin de semana regresé a Hokkaido para estar
con Tomoya, pero por desgracia, Tomoya volvió a colapsarse y hubo que
ingresarlo en el hospital. Los médicos dijeron que en su estado, lo
mejor era no llevar una vida normal, porque sus pulmones no lo
resistirían y recomendaron a Tomoya utilizar una silla de ruedas para
moverse si fatigar tanto sus pulmones.”
-flashback-
-Tomoya, debes hacerle caso a los médicos, es por tu bien
-Ayu
yo...no quiero llevar ese tipo de vida, no soy capaz de estar
dependiendo de que alguien me lleve de paseo en una silla como cuando
era niño
-Pero...
-Pero nada, no quiero
-fin del flashback-
“Pasamos
horas discutiendo sobre eso y al final logré convencerlo y aceptó ir en
silla de ruedas. Esa noche y la siguiente as pase velando su sueño en
el hospital y salía a pasear con él a pasear empujando la silla de
ruedas por los pasillos y el jardín del centro. Lo mismo sucedió la
semana siguiente, pero durante el tercer fin de semana, sucedió algo que
cambiaría las cosas.”
-flashback-
-Ayu
-¿qué?
-Tengo
que decirte algo y no sé como, así que lo he escrito, para que lo leas
cuando regreses a Tokyo, es algo que llevo mucho tiempo pensando y no me
atrevía a decir – dijo Tomoya entregándole una carta a Ayumi
-¿No puedo leerla ahora?
-No, prefiero que lo hagas cuando regreses a casa
-fin del flashback-
“Ese
fin de semana también lo pase junto a Tomoya en aquel hospital, que ya
se estaba convirtiendo en el nuevo hogar de Tomoya. Cuando regresé a
casa, lei la carta de Tomoya y eso hizo que mi mundo cambiara de tonos
grises a un negro absoluto, la carta decía *Querida Ayu, no sabía como
decirte esto y no se me ocurría una forma mejor de expresarte como me
siento. Estas últimas semanas has estado a mi lado y me has ayudado a
moverme empujando mi silla, pero ya no lo soporto más. No quiero seguir
dependiendo de ti, verte tan preocupada por mi me hace daño y pensar que
es muy posible que a partir de ahora necesite aún más ayuda me duele
aún más, no podría verte ocupándote tanto de mi, me dolería demasiado,
así que por favor, en el poco tiempo de vida que me queda, déjame solo,
porque tu presencia me hace daño. No vuelvas más, te lo ruego. Se feliz,
se que un día lo serás. Adios. Tomoya.* Sus palabras me hicieron llorar
de un río de sentimientos, si él no podía verme porque eso le hacía
daño, no podía hacer nada para cambiar la situación y decidí alejarme de
su vida para siempre. Pase tres meses llorando, tres meses sin verlo y
durante esos tres meses me llegaron cuatro cartas de discográficas
rechazándome, ya solo quedaba una por responder, pero yo me había
rendido ya, si no podía estar con Tomoya, nada tenía sentido para mí.
Pero gracias al apoyo de todos mis amigos, tomé una decisión, la más
difícil que había tomado en mi vida y fui a Hokkaido a hablar con
Tomoya”
-flashback-
-Tomoya, ya sé que me pediste que no viniera más pero...
-Exacto, no quiero verte más
-Déjame
terminar. No me importa lo que pusiste en aquella carta, porque por fin
he comprendido lo que ocultaban tus palabras, intentaste alejarme de tu
lado, diciendo que te hacía daño, porque en realidad sufrías por verme a
mi mal, querías protegerme y eso me hace saber que aun me quieres tanto
como yo a ti, pero te equivocaste en algo, mi felicidad esta donde
estas tu, no importa en que situación, yo necesito estar contigo. Te amo
y mi felicidad esta a tu lado, no me importa para nada que tengas que
depender de mi, mi decisión es quedarme a tu lado y me da igual lo que
digas, no me iré.
-Ayu...yo ahora estoy peor...llevo tanto tiempo en
este hospital...que hasta olvide como era mi cuarto....me han dicho que
uno de mis pulmones ha dejado de trabajar...el otro comienza a dar
problemas, ya no podré ni dar cortos paseos por el hospital, no al menos
sin la silla de ruedas y una botella de oxigeno como precaución ¿aún
así quieres estar a mi lado?
-Claro, yo estaré contigo pase lo que pase
- Te amo Ayu
- Yo también te amo
Ayumi y Tomoya se dieron un tierno beso
-fin del flashback-
“En
realidad la situación era incluso peor de lo que pensábamos y esa misma
noche Tomoya sufrió otro colapso y esta vez fue muy fuerte. Los médicos
me hicieron salir de la habitación en el mismo instante en el que
Tomoya dejo de respirar. Yo no quería creer que ese fuera el final, un
momento antes él me estaba sonriendo mientras hablábamos, no era la
primera vez que se colapsaba, saldría adelante, se recuperaría. Eso es
lo que yo pensaba fuera de la habitación y rezaba porque se recuperara
ya.”
Continuará....
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