viernes, 5 de octubre de 2012

LA ULTIMA CANCION - capitulo 31

LA ULTIMA CANCION CAPITULO 31



Ayumi entre lágrimas gritaba el nombre de Tomoya que permanecía en el suelo inconsciente junto a ella, alguien que los vio, llamo a una ambulancia que los llevó hasta el hospital. Ya en el hospital a Tomoya lo atendieron y Ayumi esperaba fuera a que le dijeran algo, cuando apareció la mamá de Tomoya
- Ayumi hija, ¿qué ha pasado?
-No lo sé...sniff....estábamos paseando y...sniff...de pronto....sniff...dijo que le costaba....sniff...respirar...sniff...y después....sniff...se desmayo y no despertaba...buaaaaah TT_TT
Ayumi se lanzó a los brazos de la mamá de Tomoya llorando
-Tranquila Ayumi, yo sabía que esto iba a pasar, quizás aún sea pronto, pero este día iba a llegar, aunque para mi siempre iba a ser demasiado pronto. Ahora lo único que podemos hacer es rezar, estoy segura de que todo saldrá bien, mi hijo es muy fuerte, saldrá adelante
El doctor salió y se dirigió hacia la mamá de Tomoya
-Señora, ¿es usted la madre de Tomoya Nagase?
- Sí, soy yo, ¿cómo esta mi hijo? dígame doctor
-Esta estable, pero creo que debería convencerlo de que pase unos días en observación
-¿Podemos pasar a verlo?
- De momento sólo la familia
- Por favor doctor a ella también déjenla pasar, es como si fuera de la familia, además ella es la que mejor puede hacer entrar en razón al terco de mi hijo, a ella al menos la escucha, no como a su madre
-Esta bien, con ella haremos una excepción, todo sea por el bien del paciente
-Muchísimas gracias doctor, se lo agradezco mucho
-Han de tener en cuenta que al paciente no le conviene excitarse en exceso o podría sufrir otro colapso respiratorio y esta vez ser más grabe su situación
-Somos conscientes de la situación, no se preocupe, aceptamos toda la responsabilidad, De veras, muchas gracias por todo doctor.
-En un rato una enfermera vendrá a retirar la mascará de oxigeno, así que no se preocupen por eso
Las dos entraron a la habitación en la que se encontraba Tomoya, lo tenían con suero y una mascarilla de oxigeno, pero sus ojos les decían que estaba bien

-Tomoya, deberías haberme dicho antes que estabas cansado casi me matas del susto TT_TT
-No pude, fue de repente – dijo Tomoya retirando la mascarilla de su rostro para hablar
-Hijo, mientras no te retiren el oxigeno mejor ni hables
Tomoya la obedeció y hablo con ellas contestando si o no con la cabeza hasta que le fueron a retirar el oxigeno
-Bueno ahora que podemos hablar – dijo la mamá de Tomoya - ¿qué es eso de que no quieres quedarte ingresado?
-Pues eso, que me voy a casa ¿no quiero quedarme en el maldito hospital!
-Tranquilo hijo no te alteres o tendrán que venir a ponerte de nuevo el oxigeno
-Mamá, me quiero ir a casa
-Tomoya, si los médicos creen que lo mejor es que te quedes aquí, hazles caso por favor
-Pero Ayu yo...
-Haznos caso por favor, no preocupes más a tu madre, ni a mi ¿o crees que podré regresar a Tokyo si no sé si estarás bien?
-Tienes razón, lo siento, os haré caso

-fin del flashback-

“Esa noche la pasé en el hospital junto a Tomoya, pero no sería la última. Al día siguiente regresé a Tokyo pensando en que la semana siguiente volvería a ver a Tomoya fuera del hospital, que todo iría bien, que aquello no era más que un susto que enseguida pasaría y lo mandarían a casa. Así fue, dos días después lo mandaron a casa. Durante esa semana recibí otras tres cartas de discográficas rechazándome, pero aún había esperanza de que alguna me aceptara, aún quedaban cinco respuestas en el aire, todo era posible. El fin de semana regresé a Hokkaido para estar con Tomoya, pero por desgracia, Tomoya volvió a colapsarse y hubo que ingresarlo en el hospital. Los médicos dijeron que en su estado, lo mejor era no llevar una vida normal, porque sus pulmones no lo resistirían y recomendaron a Tomoya utilizar una silla de ruedas para moverse si fatigar tanto sus pulmones.”

-flashback-

-Tomoya, debes hacerle caso a los médicos, es por tu bien
-Ayu yo...no quiero llevar ese tipo de vida, no soy capaz de estar dependiendo de que alguien me lleve de paseo en una silla como cuando era niño
-Pero...
-Pero nada, no quiero

-fin del flashback-

“Pasamos horas discutiendo sobre eso y al final logré convencerlo y aceptó ir en silla de ruedas. Esa noche y la siguiente as pase velando su sueño en el hospital y salía a pasear con él a pasear empujando la silla de ruedas por los pasillos y el jardín del centro. Lo mismo sucedió la semana siguiente, pero durante el tercer fin de semana, sucedió algo que cambiaría las cosas.”

-flashback-

-Ayu
-¿qué?
-Tengo que decirte algo y no sé como, así que lo he escrito, para que lo leas cuando regreses a Tokyo, es algo que llevo mucho tiempo pensando y no me atrevía a decir – dijo Tomoya entregándole una carta a Ayumi
-¿No puedo leerla ahora?
-No, prefiero que lo hagas cuando regreses a casa

-fin del flashback-

“Ese fin de semana también lo pase junto a Tomoya en aquel hospital, que ya se estaba convirtiendo en el nuevo hogar de Tomoya. Cuando regresé a casa, lei la carta de Tomoya y eso hizo que mi mundo cambiara de tonos grises a un negro absoluto, la carta decía *Querida Ayu, no sabía como decirte esto y no se me ocurría una forma mejor de expresarte como me siento. Estas últimas semanas has estado a mi lado y me has ayudado a moverme empujando mi silla, pero ya no lo soporto más. No quiero seguir dependiendo de ti, verte tan preocupada por mi me hace daño y pensar que es muy posible que a partir de ahora necesite aún más ayuda me duele aún más, no podría verte ocupándote tanto de mi, me dolería demasiado, así que por favor, en el poco tiempo de vida que me queda, déjame solo, porque tu presencia me hace daño. No vuelvas más, te lo ruego. Se feliz, se que un día lo serás. Adios. Tomoya.* Sus palabras me hicieron llorar de un río de sentimientos, si él no podía verme porque eso le hacía daño, no podía hacer nada para cambiar la situación y decidí alejarme de su vida para siempre. Pase tres meses llorando, tres meses sin verlo y durante esos tres meses me llegaron cuatro cartas de discográficas rechazándome, ya solo quedaba una por responder, pero yo me había rendido ya, si no podía estar con Tomoya, nada tenía sentido para mí. Pero gracias al apoyo de todos mis amigos, tomé una decisión, la más difícil que había tomado en mi vida y fui a Hokkaido a hablar con Tomoya”

-flashback-

-Tomoya, ya sé que me pediste que no viniera más pero...
-Exacto, no quiero verte más
-Déjame terminar. No me importa lo que pusiste en aquella carta, porque por fin he comprendido lo que ocultaban tus palabras, intentaste alejarme de tu lado, diciendo que te hacía daño, porque en realidad sufrías por verme a mi mal, querías protegerme y eso me hace saber que aun me quieres tanto como yo a ti, pero te equivocaste en algo, mi felicidad esta donde estas tu, no importa en que situación, yo necesito estar contigo. Te amo y mi felicidad esta a tu lado, no me importa para nada que tengas que depender de mi, mi decisión es quedarme a tu lado y me da igual lo que digas, no me iré.
-Ayu...yo ahora estoy peor...llevo tanto tiempo en este hospital...que hasta olvide como era mi cuarto....me han dicho que uno de mis pulmones ha dejado de trabajar...el otro comienza a dar problemas, ya no podré ni dar cortos paseos por el hospital, no al menos sin la silla de ruedas y una botella de oxigeno como precaución ¿aún así quieres estar a mi lado?
-Claro, yo estaré contigo pase lo que pase
- Te amo Ayu
- Yo también te amo
Ayumi y Tomoya se dieron un tierno beso

-fin del flashback-

“En realidad la situación era incluso peor de lo que pensábamos y esa misma noche Tomoya sufrió otro colapso y esta vez fue muy fuerte. Los médicos me hicieron salir de la habitación en el mismo instante en el que Tomoya dejo de respirar. Yo no quería creer que ese fuera el final, un momento antes él me estaba sonriendo mientras hablábamos, no era la primera vez que se colapsaba, saldría adelante, se recuperaría. Eso es lo que yo pensaba fuera de la habitación y rezaba porque se recuperara ya.”



Continuará....

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